Encender el monitor, escuchar el zumbido ciego. Noche. Prender mdzol, pelear entre Jaque y sus mentiras, entre MDZol y sus mentiras, la prensa pseudoamarillista que nos intoxica. Como Jaque. Como todos. El celular de $950 que por suerte no compré pero del que no me puedo deshacer. Es una estafa al intelecto. Es basura. Amputa miembros y masa cerebral a hachazos limpios. Nos aplastan contra el asfalto con toda esta información berreta, tecnología berreta, políticas berretas. Nuestro mundo de plástico, calor, más humedad que antes y sobre todo, cosas berretas. Descartables.
¿Para qué te voy a explicar si ya sabés? Es mejor meternos en juegos de palabras para desviar la atención de lo más simple. Confundamosnos en un mar de SMS, redactores con falta de ortografía, políticos "caretas", empresarios Bold, pornografía juvenil, "coreos", "trabas", "famosos".
El mapa del delito. Los enajenados con Jaque porque de algún lado tienen que morder. Los que van detrás olisqueandoles los cuartos traseros. Los que se quedan en frente tirando balines. La publicidad de productos que trata de meter a todos dentro de la misma bolsa: para vos, para el que se toca la nariz, para el que se rasca el culo, para el que se ve una porno, para el que se ve dos. Berreta. Nos movemos entre los tironeos de los demás. Somos esa tela que se resiente, se deshilacha y se divide mientras los que se llevan el poder al buche nos tironean hasta descosernos. Somos las olas estrellándonos contra una costa, contra la otra. Mareados, estúpidos, sordos, y sobre todo, mudos.
Saturday, February 28, 2009
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