Friday, March 07, 2008
200.000 años de evolución
Sólo para terminar llegando tarde al trabajo, dormido, con la remera mal planchada, ojeras, bostezos, pelos sacudidos, cordones desatados, y unas ganas de vivir tan pobres que apenas si se arrastran bajo el sol de Vendimia. Vendimia, otra cosa.
